viernes, febrero 09, 2007

Son las caricias pasadas las que no me dejan respirar.
Son tus ojos los que me siguen y todavía me cuentan historias.
Son los recuerdos, aquellos demonios malditos, que de vez en vez me golpean tan fuerte como para que una ráfaga de viento me derrumbe.
Tu aroma se fue convirtiendo en agonía.
Tus palabras aun retumban como ecos.
La piel la tengo ajada de tanto extrañarte.
Tú fuiste vida, sueño, camino.
Ahora es tiempo de dejarme pasar.
No me lastimes con falsas promesas.
Dame un adiós que se clave en mi alma y libere mi presente.

....Déjame dialogar con tu silencio para callar mi soledad....